Veinte años después de convertirse en todo un fenómeno, de arrebatar a 'Parque Jurásico' el récord de recaudación (aunque le duró poco, apenas un año) y de elevar a status de estrella a Will Smith, 'Independence Day' vuelve a las carteleras. La cinta de Roland Emmerich nos deparó momentos muy recordados (la destrucción de la Casa Blanca, el discurso del presidente...) pero ninguno como la "curiosa" manera en la que los humanos conseguíamos vencer a los aliens (Alerta Spoiler): un virus informático.
Por lo tanto lo que muchos deseamos ver en 'Independence Day: Contraataque', de nuevo dirigida por el ínclito Emmerich, es con qué nueva heroicidad "hacker" nos deleitará David Levinson, el personaje interpretado por Jeff Goldblum. Pero no adelantemos acontecimientos y volvamos a 1996 para analizar esa mítica escena con (poco) esmero y (mucha) sorna.
Vamos a hackear una nave extraterrestre
Por lo tanto para infectar el virus habrá que pilotar la nave hasta la gigantesca nave nodriza (tamaño media Luna, más o menos 3800 millones de campos de fútbol, que es una medida muy española), colarse en ella, buscar un punto de acceso y subir el código. Luego soltar una bomba de muchos megatones y huir muy rápido. ¿Qué podría salir mal?
Los personajes de Goldblum (el genio informático) y de Will Smith (el súper piloto canallita pero muy patriota) son los encargados de una misión que en las casas de apuestas hubiera tenido una cuota de 1 a 1 a que iba a terminar muy pero que muy mal. Sorprendentemente consiguen la primera parte del plan (la de llegar hasta la nave nodriza) con bastante facilidad y entonces se inicia la magia: Levinson no utiliza la consola de la nave si no su propio Powerbook de mediados de los 90 para conectarse a la red, subir el virus y ejecutarlo.
El código se propaga más rápido que los spoilers de 'Juego de Tronos', los escudos caen, un poco de fanfarria y la humanidad prevalece. La venganza del hacker. "Yo soy humano, humano, humano". "Hemos venido a emborracharnos, el resultado nos da igual".
Por qué esto no tiene ningún sentido
En el gran clásico de las invasiones alienígenas, 'La Guerra de los Mundos' de H. G. Wells, los recordados trípodes son derrotados por las enfermedades terrestres, para las cuales no están preparados (no he puesto el Spoiler Alert esta vez porque si no sabes esto, te mereces que te spoilen todo en la vida). Los guionistas de 'Independence Day', el propio Emmerich y su colega Dean Devlin, decidieron homenajear al clásico pero adaptándolo al mundo de la informática, que con el abaratamiento de los PCs, la fascinación por la cultura hacker y el advenimiento de Internet empezaba a ser muy mainstream. Sin embargo no se preocuparon mucho por documentarse, la verdad.
El primer problema grave en la sinopsis loca que hemos comentado anteriormente es la compatibilidad. Que un virus creado en un PowerBook 5300, un pesado artilugio con 8MB de memoria, CPU a 100Mhz, escaso de conectores y con tendencia a prenderse fuego que apenas podría abrir con solvencia esta página que estás leyendo, pudiera resultar compatible y entendible por un sistema operativo de una raza alienígena miles de años más avanzada que la nuestra roza el disparate.
Pero es que, ¿cómo se conecta siquiera? ¿Por el puerto serie? ¿Por el paralelo quizás? ¿Usan los aliens la tecnología Ethernet? Mira que con esos dedacos pringosos que gastaban no los veo yo haciendo muchos cables de red, la verdad.



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